El aeropuerto internacional Simón Bolívar de Caracas ha reiniciado sus operaciones comerciales tras haber sufrido graves daños estructurales provocados por la serie de sismos que afectaron a Venezuela. La reapertura marca el fin del periodo en el cual las terminales aéreas principales se encontraron inoperativas, obligando a una reconfiguración inmediata de los vuelos internacionales y nacionales.
Desvío de operaciones regionales
Durante la clausura temporal del principal hub aéreo venezolano, la gestión logística requirió redirigir las rutas comerciales hacia otras terminales con capacidad operativa reducida. Los aeropuertos ubicados al oeste de Caracas —Valencia, Maracay y Barquisimeto— asumieron parte significativa de la carga aérea, más contexto en Venezuela inicia demoliciones post.
Adicionalmente, el aeropuerto de Barcelona, situado en la zona oriental del país, también fue utilizado como alternativa para mantener la conectividad básica. Estas infraestructuras regionales operaron bajo restricciones que limitaban su capacidad habitual frente a la demanda concentrada durante la emergencia sísmica.