El Ministerio de Salud del Perú (Minsa) ha activado un protocolo de alerta sanitaria y reforzado el monitoreo en terminales aéreos y marítimos tras la confirmación de casos de hantavirus entre los pasajeros del crucero internacional MV Hondius. Esta medida preventiva se implementa en respuesta a los informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que desde el 3 de mayo ha reportado contagios dentro de la embarcación y el fallecimiento de tres pasajeros, uno de ellos directamente atribuido al virus. Hasta la fecha, el Ministerio de Sanidad de España ha confirmado 10 casos asociados a este incidente.
Estado de vigilancia y ausencia de casos locales
El ministro de Salud, Juan Velasco Guerrero, ha precisado que, a pesar del contexto internacional, no se han detectado pacientes con esta enfermedad en territorio peruano. "En nuestro país no se han reportado casos, pero nos mantenemos en alerta, al igual que el resto del mundo, como parte del sistema internacional de salud", declaró el titular del sector. El Minsa subrayó que, en lo que va del año, no se ha registrado ningún caso de hantavirus en el país, reafirmando que el Perú no presenta brotes activos de esta patología.
Protocolos de control en puntos de entrada
Ante la situación, el gobierno peruano ha intensificado las acciones de control y monitoreo en los puntos de entrada. La vigilancia epidemiológica se ha extendido a todos los aeropuertos y puertos del territorio nacional para garantizar la detección temprana de cualquier síntoma o caso sospechoso. Esta estrategia busca prevenir posibles riesgos de importación del virus, asegurando que la situación en el crucero no se traslade al ámbito local.
Contexto internacional y evaluación de riesgo
La OMS ha indicado que el riesgo a nivel mundial se mantiene bajo, debido a que el brote está controlado en el crucero. El Perú, alineado con los estándares internacionales, continúa operando bajo este marco de precaución. La alerta activa refleja la responsabilidad del Estado en la gestión de salud pública frente a eventos sanitarios globales, priorizando la seguridad de la población mediante la vigilancia constante en los flujos de viajeros internacionales.