Perú enfrenta desafíos regulatorios y de seguridad en el sector del transporte por aplicativo, según un reciente análisis publicado conjuntamente por el Observatorio de Plataformas Perú, Ipsos y la Asociación Peruana de Consumidores (Aspec). El informe destaca que la operatividad de estas plataformas depende frecuentemente de vacíos legales existentes, lo cual genera incertidumbre sobre quién asume la responsabilidad ante incidentes o accidentes.
La realidad del transporte digital
El estudio señala que, a pesar del crecimiento masivo de las aplicaciones móviles para el traslado de personas y mercancías, el marco normativo no ha logrado adaptarse con la misma celeridad. Esta desconexión entre la tecnología y la legislación crea un entorno donde los derechos de los usuarios pueden quedar desprotegidos en caso de emergencias.
Responsabilidad difusa
Una de las conclusiones centrales del reporte es la dificultad para determinar el responsable legal cuando ocurre una falla. En ausencia de una regulación clara y específica, surge la pregunta fundamental sobre si la responsabilidad recae exclusivamente en el conductor independiente o si existe un deber corresponsable por parte de la plataforma tecnológica que facilita la intermediación, tema que ya cubrimos en La vulnerabilidad sísmica del Perú exige activar alertas tempranas en dispositiv.
Impacto en los usuarios
Para el ciudadano común, esta falta de claridad se traduce en riesgos tangibles. Sin protocolos definidos ni marcos legales robustos que establezcan pautas claras de actuación y resarcimiento, los pasajeros quedan expuestos a la discrecionalidad del sistema actual.