El gobierno de la expresidenta Keiko Fujimori ha emitido un salvoconducto que permitió a Bettsy Chávez, expresidenta del Consejo de Ministros y congresista, viajar hacia México. Este movimiento se concretó en las horas de la medianoche del viernes pasado, marcando el cierre formal de un episodio diplomático y político que se había extendido significativamente desde noviembre de 2025. La autorización oficial para el desplazamiento internacional representa una resolución administrativa directa sobre la situación jurídica y migratoria de la exparlamentaria.
Contexto de la permanencia en territorio nacional
Durante los meses transcurridos entre noviembre de 2025 y la fecha actual, Bettsy Chávez se ha mantenido bajo una modalidad de residencia no oficial dentro del país. Esta prolongada estancia generó un escenario complejo que involucraba tanto aspectos legales internos como consideraciones diplomáticas con el gobierno mexicano. La decisión gubernamental de facilitar su salida mediante un documento formal altera las dinámicas previas, permitiendo un tránsito regularizado hacia la nación vecina.
Implicaciones del salvoconducto emitido
La emisión del salvoconducto por parte de la administración encabezada por Fujimori constituye el mecanismo legal utilizado para autorizar este viaje. Este instrumento administrativo ha sido clave para resolver la situación de estancamiento en la que se encontraba la expresidenta del Consejo. La salida hacia México cierra un capítulo específico, aunque deja abiertas las preguntas sobre los procedimientos judiciales y políticos que podrían seguir vigentes una vez completado el traslado.