El partido Todo con el Pueblo, de Pedro Castillo Terrones, atraviesa una profunda crisis interna que pone en riesgo su continuidad como organización política a pocos meses de las Elecciones Regionales y Municipales del 4 de octubre de 2026. Fundado en diciembre de 2024 cuando el expresidente ya se encontraba recluido en el penal de Barbadillo, la agrupación inscrita oficialmente en agosto de 2025 bajo la bandera de su liberación, presenta una división estructural entre dos bloques: la facción orgánica liderada por Nicolás Bustamante y el sector cercano al expresidente. Esta fractura ha derivado en consecuencias electorales concretas, limitando la capacidad del partido para competir a nivel nacional.
La disputa de poder y las alianzas fallidas
Nicolás Bustamante, secretario general y extitular del Ministerio de Transportes y Comunicaciones durante el gobierno castillista, reconoció públicamente la existencia de dos corrientes dentro de la agrupación. Según su versión, existe una facción que responde directamente al expresidente y otra dirigida por los estatutos orgánicos bajo su liderazgo. El quiebre se remonta a la alianza con Juntos por el Perú (JP), del partido de Roberto Sánchez, sellada unipersonalmente por Castillo el 4 de junio de 2025 sin debate interno previo. Bustamante acusó a Castillo y a dirigentes como Catherine Palomino de actuar en contra de las bases, generando divisionismo actual.
En respuesta, Jaime Vásquez Castillo, sobrino del expresidente que encabeza una coordinadora por la libertad del exmandatario, responsabilizó a Bustamante de traicionar al partido. Vásquez también cuestionó a Catherine Palomino y al exministro Iber Maraví, acusándolos de aprovecharse de la confianza de Castillo. Esta pugna ha impedido concretar acuerdos estratégicos; mientras Bustamante propuso una alianza con el partido Venceremos para subsanar la falta de listas, la facción cercana a Castillo se opone firmemente a dicha medida.
Impacto electoral y futuro incierto
La incapacidad para resolver esta disputa ha tenido un impacto directo en las Elecciones Regionales y Municipales 2026. El partido no logró reunir el número mínimo de 36 listas provinciales exigidas por la normativa vigente, presentando únicamente nueve listas regionales que compiten de forma independiente frente a Juntos por el Perú. La presencia electoral se limita exclusivamente a tres regiones: Cajamarca, Lambayeque y Cusco.
Ante este escenario, Bustamante adelantó que las decisiones finales sobre la continuidad del partido y la resolución de la pugna interna solo se tomarán una vez concluida su participación en los comicios. La agrupación, identificada con el símbolo de una cuchara, enfrenta así un momento crítico donde la viabilidad institucional depende directamente de los resultados electorales en estas tres circunscripciones.