La presidenta Keiko Fujimori juró este 28 de julio como mandataria para el periodo 2026-2031 y, en su mensaje al Congreso, presentó un plan de contingencia nacional diseñado específicamente para mitigar los impactos del Fenómeno El Niño. Esta iniciativa se estructura alrededor de tres ejes estratégicos a corto plazo: la prevención mediante obras hidráulicas masivas, el despliegue logístico inmediato ante emergencias y el soporte financiero-técnico al sector agrícola. La propuesta responde directamente a las cifras identificadas por el Centro Nacional de Estimación y Prevención de Desastres (CENEPRED), que ubica a 209 distritos en riesgo muy alto por inundaciones y otros 185 expuestos a movimientos en masa.
Infraestructura hídrica como eje preventivo
Dentro del primer pilar de su gestión, la mandataria ordenó el inicio inmediato de una descolmatación masiva de los ríos y la construcción de defensas ribereñas bajo criterios técnicos modernos. Este enfoque busca priorizar la prevención estructural para evitar que el Estado actúe únicamente reactivamente tras el ocurrencia del desastre. Según los datos oficiales, en estos 209 distritos críticos están expuestas 2.497.594 viviendas y 17.213 instituciones educativas. La distribución de este riesgo no es uniforme; Lima concentra la mayor cantidad de personas en situación vulnerable por inundaciones con más de 2.2 millones, seguida por Piura con 1.3 millones y La Libertad con 866.273 habitantes.
Logística crítica para zonas vulnerables
El segundo componente del plan contempla la destinación estratégica de maquinaria pesada en puntos críticos, acompañada de un sistema logístico diseñado para garantizar el abastecimiento de alimentos, agua y medicinas. Esta medida responde a la identificación de 185 distritos con riesgo muy alto por huaicos, donde se exponen 1.3 millones de personas y 546.211 viviendas. Piura lidera esta estadística de movimientos en masa con 280.790 personas expuestas, seguida por Huánuco, Lima y La Libertad. El objetivo declarado es asegurar la respuesta rápida ante las zonas que resulten más vulnerables a los efectos climáticos.
Soporte al sector agrícola
Finalmente, el plan incluye asistencia financiera y técnica para los agricultores afectados por lluvias intensas e inundaciones. El CENEPRED registra 1.856.323 hectáreas de superficie agrícola expuestas a un riesgo muy alto, consolidando al sector agrario como uno de los más vulnerables ante este escenario climático. Para materializar estas acciones, la presidenta indicó que se emitirán decretos de urgencia y se solicitarán facultades delegadas al Congreso, convocando simultáneamente a los gobiernos subnacionales para sumarse a estos esfuerzos de prevención y reconstrucción.