En la ciudad de Ica, familiares, amistades e integrantes del colectivo de mujeres trans rindieron un homenaje a "Ale Rouss", una mujer trans de 26 años que fue asesinada a balazos durante la madrugada del 25 de julio. La concentración se llevó a cabo en el lugar donde la víctima solía reunirse con su círculo social, específicamente en la cuarta cuadra de la calle Bolívar, ubicada en el centro urbano de Ica. Durante este acto, marcado por velas, flores y mensajes de despedida, los asistentes coincidieron en exigir que el crimen no quede impune y solicitaron a las autoridades competentes acelerar las investigaciones para identificar y capturar a los responsables del hecho.
Contexto de la violencia y amenazas previas
Durante el homenaje, realizado antes del sepelio de la víctima en la provincia de Ica, las participantes describieron a Ale Rouss como una persona alegre, solidaria y trabajadora. Sin embargo, también revelaron detalles preocupantes sobre su seguridad inmediata anterior al ataque. Sus amistades afirmaron que la joven habría recibido amenazas días previos al fatal desenlace; ante esta situación, decidió cambiar el lugar donde laboraba con la intención expresa de evitar conflictos adicionales. Estas declaraciones subrayan un contexto previo de vulnerabilidad que precedió a la agresión letal.
Impacto en la comunidad y demandas institucionales
Más allá del duelo individual, las asistentes señalaron que este caso ha incrementado significativamente el temor dentro de la comunidad trans local. Recordaron que no sería el primer crimen de características similares ocurrido en los últimos años, lo cual genera una sensación de inseguridad recurrente. "Somos mujeres trans, somos seres humanos y también merecemos respeto", expresó una de las asistentes entre lágrimas, enfatizando la necesidad de justicia como única vía para garantizar su dignidad. Las participantes anunciaron que realizarán movilizaciones en los próximos días para exigir el esclarecimiento del crimen y mayores garantías de seguridad.