La ofensiva militar de Israel sobre el sur del Líbano ha reanudado sus bombardeos con una intensidad que deja al menos 39 muertos desde la medianoche hasta las 15.00 horas, entre ellos un miembro activo del Ejército libanés. Esta escalada violenta se produce en un contexto geopolítico delicado, justo después de alcanzar un acuerdo preliminar de paz el pasado domingo entre Estados Unidos e Irán, principal valedor de las milicias chiíes de Hezbolá que enfrentan al ejército israelí. El Ejército del Líbano ha denunciado formalmente la continuación de lo que califica como "salvajes agresiones" en las zonas meridionales del país.
Expansión territorial y víctimas civiles
Las operaciones militares han alcanzado amplias extensiones, llegando hasta el valle de Becá. Uno de los incidentes más graves ocurrió en la carretera entre Kfar Remane y Nabatiye, donde un ataque aéreo acabó con la vida del militar libanés. La agencia oficial de noticias NNA ha reportado que otro bombardeo mató a cuatro miembros de una misma familia —incluidos dos niños— en Berish, mientras que en Arabsalim se destruyó un edificio sepultando a siete personas bajo los escombros.
La Defensa Civil libanesa confirmó la muerte de 16 personas el sábado solo en Nabatiye, uno de los epicentros del conflicto. Entre las víctimas civiles identificadas figura Mohamad Ali Ahmad Jodor, propietario de una tienda local fallecido por un ataque con dron contra su vehículo.
Cruce de acusaciones sobre la violación del alto al fuego
El Ejército israelí justificó esta nueva ola de bombardeos como respuesta a ataques nocturnos atribuidos a Hezbolá, alegando que las milicias dispararon más de 50 proyectiles contra sus fuerzas en el sur. Sin embargo, la organización chií ha desmentido estas afirmaciones, calificándolas de "mentiras" destinadas a sabotear el acuerdo entre Irán y Estados Unidos.
Hezbolá señala que las fuerzas israelíes han realizado más de 300 ataques en 25 localidades desde el viernes. El Ministerio de Sanidad libanés registró 83 muertos y 141 heridos durante la jornada del viernes, elevando a 122 los fallecidos confirmados entre ese día y el sábado.
El costo humano acumulado
Desde que iniciaron los enfrentamientos el 2 de marzo, el balance humanitario es devastador: se han contabilizado 4.057 muertos y 12.121 heridos en ataques israelíes sobre territorio libanés. El gobierno israelí sostiene que su presencia busca crear una "zona de seguridad" para las comunidades del norte de Israel, mientras que el ejército local argumenta que la continuación de los bombardeos tiene como objetivo obstaculizar cualquier solución que permita restablecer la estabilidad en Líbano.