Jean Paul de la Fuente, director de New7Wonders, ha emitido una advertencia formal sobre la experiencia turística en Machu Picchu, señalando deficiencias estructurales en el transporte, la boletería, los servicios y la comercialización del destino. En una entrevista concedida a RPP, el representante de la organización aclaró que su objetivo no es retirar el estatus de maravilla mundial al santuario inca, sino impulsar soluciones concretas para preservar su credibilidad internacional. La intervención se produce tras la recepción constante de mensajes de visitantes, tanto peruanos como extranjeros, que cuestionan cómo un sitio de esta magnitud puede mantener su reconocimiento mientras la vivencia del turista se deteriora.
La experiencia del visitante como punto crítico
De la Fuente identificó que el núcleo del problema radica en el trayecto desde la llegada a Machu Picchu Pueblo hasta el ingreso a la ciudadela. Según sus declaraciones, la organización ha documentado que la logística actual convierte lo que debería ser una experiencia cultural en una situación negativa para los usuarios. Específicamente, se han observado fallas en el funcionamiento del sistema de tickets, la gestión del transporte y el componente comercial que rodea al destino. Estas observaciones sugieren una desconexión entre la promesa turística de Machu Picchu y la realidad operativa que enfrentan los visitantes al intentar acceder al sitio.
Diálogo con la gestión pública
Frente a este escenario, New7Wonders ha manifestado su disposición para dialogar con las autoridades actuales y futuras que ocupen posiciones de liderazgo en la gestión del patrimonio. La organización enfatiza que su presencia en el país tiene como fin buscar soluciones técnicas y operativas, no realizar una retirada simbólica del título. Sin embargo, la insistencia en que "no se ha producido ningún progreso" en la protección efectiva del sitio refleja una preocupación creciente por la sostenibilidad de la gestión actual. La crítica se centra en la necesidad de alinear la operación diaria con los estándares que justifican la clasificación de Machu Picchu como una de las nuevas maravillas del mundo.