Expertos en derechos humanos de las Naciones Unidas emitieron un comunicado conjunto este lunes denunciando que el genocidio contra la población palestina continúa sin tregua en Gaza. La relatora especial para Palestina, Francesca Albanese, junto a otros 18 expertos del organismo internacional, señalaron que más de 1200 palestinos han muerto desde la entrada en vigor del alto el fuego en octubre de 2025. Esta cifra representa una continuidad violenta pese al cese formal de las hostilidades declaradas.
Reconfiguración territorial y desplazamiento forzado
Los especialistas destacaron que la mayoría de los fallecimientos ocurridos durante estos diez meses se produjeron en zonas densamente pobladas por personas desplazadas, ubicadas lejos de lo denominado "línea amarilla" tras la cual el Ejército israelí supuestamente se retiró. El documento subraya un patrón sistemático donde bloques residenciales completos reciben órdenes de evacuación poco antes de ser destruidos por aviones de combate.
Los expertos advirtieron que el continuo avance hacia el oeste de dicha línea, la construcción de una barrera física de 23 kilómetros a lo largo del perímetro y la voladura sistemática de edificios están rediseñando por la fuerza la geografía de Gaza mediante el desplazamiento. Esta reconfiguración territorial se presenta como un mecanismo estructural que altera la demografía local, indicó Perspectiva.
Violaciones específicas y crisis humanitaria
El informe condena explícitamente los ataques contra hospitales, refugios y pescadores, así como el asesinato de agentes de policía y personal contratado por la ONU. Asimismo, se registran secuestros y abusos cometidos por grupos armados que, según distintas informaciones, colaboran con las fuerzas israelíes.
La situación humanitaria persiste crítica debido a que la ayuda alimentaria sigue sin poder entrar libremente en el territorio. Los productos que acceden exclusivamente a través de canales comerciales son descritos como ultraprocesados e inadecuados desde un punto de vista nutricional, agravando la vulnerabilidad de la población civil bajo estas condiciones, según Contexto.