El expresidente Francisco Sagasti emitió un pronunciamiento público el viernes 1 de agosto de 2026, cuestionando la propuesta anunciada por la presidenta electa Keiko Fujimori para emplear a las Fuerzas Armadas en el liderazgo del orden interno durante los estados de emergencia. Esta intervención se produjo tras una entrevista concedida al programa Prueba de Fuego de RPP TV, donde Sagasti analizó detalladamente la viabilidad y lógica estratégica de utilizar efectivos militares contra la inseguridad ciudadana común.
Diferencias entre combate militar y seguridad urbana
Sagasti enfatizó que las Fuerzas Armadas poseen una función específica: defender la patria o repeler acciones violentas externas. Argumentó que el entrenamiento militar está diseñado para combatir enemigos en contextos de guerra, como se evidenció durante los conflictos con Sendero Luminoso, donde existía una ideología vertical y un liderazgo definido. En contraste, señaló que enfrentar al crimen organizado internacional y nacional requiere otra lógica operativa distinta a la del combate convencional.
"Están entrenadas para matar al enemigo, esa es su función, no es mantener el orden público; son dos maneras de pensar totalmente distintas y diferentes", afirmó Sagasti en declaraciones recogidas por RPP.
Análisis crítico sobre el discurso presidencial
Más allá del rol militar, el expresidente evaluó el discurso inaugural de Keiko Fujimori ante el Congreso. Lo calificó como convencional y bien planteado, pero señaló una desconexión entre las medidas anunciadas y el diagnóstico de catástrofe presentado. Sagasti sostuvo que para abordar la realidad descrita se requeriría una reingeniería total del aparato estatal.
Facultades legislativas y oferta de asesoría
Sobre los pedidos de facultades legislativas, Sagesti consideró excesiva su amplitud, sugiriendo priorizar asuntos puntuales como el fenómeno de El Niño. Considera que una solicitud tan amplia refleja desconfianza en las cámaras del Congreso. Finalmente, ofreció brindar asesoría ad honorem a la presidenta electa si ella está dispuesta a escuchar ideas diversas, recordando su práctica anterior de reunir líderes partidarios para dialogar.