La institución SER Centro Psicológico ha emitido un comunicado oficial desvinculándose completamente de la bachiller en psicología, Pamela Almenara Loayza, quien fue denunciada por una madre de familia por supuestamente agredir a su hijo diagnosticado con autismo y epilepsia. Mariella Huertas del Corral, licenciada y directora de la entidad, declaró explícitamente que Almenara no forma parte ni ha formado jamás del equipo profesional de SER Centro Psicológico, negando cualquier vínculo laboral o contractual vigente entre ambas partes. Esta aclaración se produce tras las declaraciones públicas realizadas por la denunciada en una entrevista con el medio RPP, donde intentó presentar sus descargos atribuyendo su empleo a dicha institución.
Negación de servicios especializados y a domicilio
Además de negar el vínculo laboral, Huertas del Corral aclaró que la entidad no opera como una agencia ni presta servicios de acompañamiento a domicilio. La directora enfatizó que las personas que acuden al centro lo hacen de manera presencial y que SER Centro Psicológico no brinda asistencia en instituciones educativas o colegios. Asimismo, se descartó rotundamente que el centro atienda a niños con autismo severo o epilepsia. Según la información proporcionada por la representante legal, la institución solo atiende menores con un nivel de autismo grado uno, caracterizado por tener habla fluida. Se señaló que los casos más graves requieren técnicas distintas y el uso de pictogramas para facilitar la comunicación.
Posibles acciones legales contra las afirmaciones difundidas
Frente a las declaraciones vertidas por Almenara, donde afirmó haber solicitado al centro un reemplazo debido a agresiones recibidas durante una semana y que el contrato fue retenido por seis meses, la dirección de SER Centro Psicológico está evaluando tomar medidas legales. El objetivo es proteger la imagen institucional y la ética profesional del equipo. Huertas del Corral destacó que la entidad cuenta con más de 20 años de trayectoria y trabaja bajo principios de responsabilidad, paciencia y empatía. La representante afirmó textualmente: "Ninguna crisis conductual justifica responder con agresión, gritos o violencia física con el menor", reiterando que un especialista debe mantener la calma ante estas situaciones.