El presidente colombiano Gustavo Petro ha emitido una serie de acusaciones directas contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, vinculando la reciente crisis migratoria en Ceuta con supuestos financiamientos para alterar los resultados electorales en Colombia. En sus publicaciones del 2 de agosto de 2026, antes de dejar oficialmente el cargo el próximo viernes, Petro responsabilizó al líder israelí de ser el culpable de que decenas de miles de personas cruzaran la frontera desde Marruecos hacia España, donde se registraron 71 muertes. Además, afirmó sin presentar pruebas públicas que Netanyahu financió un fraude electoral en las elecciones del pasado 21 de junio, cuyo triunfo fue para Abelardo De La Espriella.
La conexión geopolítica entre Gaza y Ceuta
Petro desarrolló una narrativa compleja que une la situación en Oriente Medio con el norte de África. En su cuenta oficial, argumentó que "pagaban para que pobres arriesguen su vida" para llegar a España, sugiriendo una manipulación externa del movimiento migratorio. El mandatario colombiano estableció un paralelismo histórico entre la alianza de Franco y los descendientes del califato de Córdoba con la actual relación diplomática entre Marruecos e Israel. Según Petro, el pueblo marroquí debe dejar de mirar a España para concentrarse en su propio poder interno, entregado según sus palabras "al designio" de un líder que calificó como genocida.
Afirmaciones sin evidencia y contexto electoral
Es importante destacar que las declaraciones del presidente colombiano no fueron acompañadas de evidencias documentales o pruebas verificables en el espacio público. Petro extendió su crítica al señalar a Netanyahu como responsable directo de la muerte de "22 000 bebés sagrados palestinos" y por bombardear territorios donde se encuentra Jerusalén. En este mismo eje argumental, atribuyó al primer ministro israelí la financiación de una campaña para silenciarlo y alterar el proceso electoral colombiano del pasado junio, un triunfo que Petro no reconoce oficialmente.
Realidad demográfica y repatriación
Mientras las declaraciones políticas se intensificaban en redes sociales como X, los datos oficiales sobre la crisis presentaban una realidad distinta. Aunque inicialmente se estimó que más de 50 000 personas habían llegado a Ceuta —una ciudad con aproximadamente 84 000 habitantes—, no existen cifras exactas definitivas debido a la magnitud del evento. Fuentes policiales cifraron provisionalmente en 73 500 el número de migrantes que ya han regresado a Marruecos. Este retorno se atribuye principalmente a la presión de las Fuerzas de Seguridad españolas y al anuncio de un acuerdo bilateral para repatriación, sumado a la falta de comercios abiertos para atender necesidades básicas en la ciudad.