Los conductores de la empresa de transportes Sagrado Corazón de Jesús, con base en el distrito limeño de San Martín de Porres, han suspendido sus labores de manera indefinida. Esta medida de protesta afecta a más de 70 unidades que operan rutas por las calles de Lima y Callao, dejando inoperativa toda la flota del servicio. La paralización se produce tras el asesinato a balazos del gerente general de la compañía, Eugenio Benítez Tacanga, ocurrido en la noche del miércoles 5 de agosto.
Contexto del ataque y extorsión
Eugenio Benítez fue atacado en la víspera al cruzar las avenidas Dos de Octubre y Santa Elvira en el distrito de Los Olivos. Según los reportes, sicarios dispararon once veces contra su vehículo antes de huir. La víctima falleció tras ser trasladada a una clínica cercana; su esposa, Elsa Estela Pérez, sobrevivió con traumatismos múltiples y lesiones por esquirlas.
"Que se investigue... matarlo, una persona que cumpliendo las amenazas y pagando sus cupos y que lo maten? Dábamos cuota, pagábamos", declaró un transportista a RPP
Los trabajadores revelaron que la empresa realizaba pagos diarios de diez soles por unidad a una banda extorsionadora. Este historial de hostigamiento se remonta hace dos años, tras un atentado previo contra la organización.
Reacciones y demandas institucionales
En el terminal de San Martín de Porres, los choferes instalaron un lazo negro junto a una gigantografía del gerente fallecido. Exigen que la Policía Nacional investigue con celeridad y que el gobierno implemente medidas contra las mafias de cobro.
La Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Los Olivos lidera las pesquisas para esclarecer los nexos con redes extorsionadoras en la zona norte de Lima, mientras la comunidad enfrenta la interrupción total del servicio público.